Al despertarme se escuchaba mucho movimiento, el clima estaba enrarecido. No veía a Federico, Ema no estaba en la cocina y los pocos empleados que estaban en los alrededores de la casa – habitación, no hablaban castellano, ni inglés. No entendía lo que sucedía pero se escuchaban a lo lejos como impactos y ruidos extraños cuando abrí los ventanales que daban al patio interno de la embajada.
Tenía que reconocer que estaba en una burbuja, pues sabía que la situación social en las calles estaba complicada, motivo por el cual no salía de esas instalaciones a no ser con custodia y en la presencia de Federico.
En un país con una población de 68.300.000 habitantes aproximadamente y solo en la ciudad de El Cairo se encuentra una población de 6.700.000 es difícil mantener el orden y no notar el caos que había actualmente en sus calles. Las autoridades de Egipto habían nombrado a un premier interino después del golpe de Estado, que se había desencadenado poco más de dos años atrás y que puso fin a la dictadura egipcia. El anuncio de designación del economista liberal Hazem Beblawy de 76 años, como primer ministro y el líder político Mohamed El Baradei como vicepresidente llego con un cronograma para enmendar la Constitución y elegir Parlamento y un próximo presidente el año siguiente.
La lucha de los islamitas Hermanos Musulmanes que insisten que se reinstale en su puesto el Presidente Mohamed Mursi, quien dirige su movimiento y fue derrocado, se conoció e hizo que los Militares abrieran fuego en El Cairo contra una multitud de personas que protestaba contra el golpe y matara a centenares de manifestantes. Ese fue el día que me encerraron después de los incidentes en la calle.
Este mismo ministro nombrado, fue ministro de Finanzas en uno de los gabinetes formados después de la revuelta que derrocó al ex presidente Hosni Mubarak, en marzo del 2011 cuando el Ejército tomo las riendas de la transición política. Pero este renuncio en octubre de 2011 por su desacuerdo con la reacción del Ejército en la masacre de 26 manifestantes- cristianos egipcios, en enfrentamientos con los militares. El partido de Beblawy es una de las facciones laicas del frente de Salvación Nacional, movimiento que agrupa a fuerzas opositoras y que motorizo las masivas protestas para exigir la renuncia de Mursi que precedieron a su destitución por las Fuerzas Armadas. Sin duda que con esta designación del primer ministro se quería formar un gobierno de transición en un contexto de desconfianza por parte de los laicos anti-Mursi y con la hostilidad de los defensores del ex presidente.
Según los Hermanos Musulmanes que lo consideran una <<matanza>> y llamaron a un levantamiento, soldados y policías dispararon sin motivo a los manifestantes, mientras que el ejército alegó haber actuado tras un ataque de <<terroristas armados>>. Según las últimas informaciones y relatos que Federico me había contado, el derrocado presidente Mohamed Mursi se hallaba en un lugar seguro y por el momento estaba en estudio los cargos hacia él según un portavoz del Ministerio de Relaciones exteriores.
Pero la situación con el paso de los días se complicaba porque acusaban a el gobierno de Estados Unidos de intervenir en el conflicto y desde Nueva York el secretario general de la ONU, Ban KI-Moon transmitió a las autoridades egipcias su << grave>> preocupación por las detenciones y ordenes de arresto contra el líder de la Hermandad.
Hace unos días escuche una llamada que había revolucionado a la embajada donde Ki-Moon había llamado al canciller egipcio, Mohamed Kamar, a quien le recordó las obligaciones internacionales de Egipto y la necesidad de respetar plenamente el derecho de la libertad de expresión y de asociación de sus ciudadanos. Esto en alta voz quedo como una amenaza más que una advertencia y la tención había sido trasladada a todas las embajadas. Le dejo claro que no debía haber espacio para la retribución o la exclusión de ninguna de las comunidades mayoritarias del país y su apoyo a la aspiración del pueblo egipcio.
La situación se ponía cada vez más difícil. Al encender el plasma donde se comunicaba Federico con las agencias internas, las noticias eran más claras a mi entendimiento y desalentadoras a nivel conflicto social. En esos comunicados se informaba a toda voz…
<<La justicia había acusado de homicidio y secuestro y colaboración con el movimiento palestino Hamas, al depuesto presidente egipcio Mohamed Mursi, de paradero desconocido desde el golpe de estado- y ordenó su detención, en un día de duros choques entre sus afines y opositores, que dejaron decenas de muertos y un centenar de heridos. La fuga carcelaria masiva que se había originado en 2011 y según la acusación en esa fuga de la prisión de Wadi Natrum, al noroeste de El Cairo incluyó ataques contra comisarías de Policía y permitió la huida de numerosos islamitas y otros presos políticos en el contexto de la movilización que pusieron fin al régimen autocrático de Hosni Mubarak. Actualmente la emblemática plaza amaneció rodeada por tanques del ejército y carteles a favor de Al Sisi Ministro de Defensa, mientras que voluntarios desplegaban un operativo de control para identificar a los participantes.>>
El jefe del Ejército estaba convocando a los egipcios a tomar las calles para que << dieran mandato>> a las fuerzas del orden de tomar medidas para acabar con la violencia. Analistas políticos suponían que planeaban una posible operación contra la Hermandad Musulmana, acusada por el gobierno de facto de incitar al caos. En tanto esa agrupación que pertenece a Mursi, denuncio que Al Sisi está llamando a <<una guerra civil>> y junto a otros grupos islamitas, convocó a una protesta y prometió que las manifestaciones continuaran hasta que le restituyan el poder de Mursi.
Absorta en las noticias y asimilando en mi cabeza la información que había adquirido, entendía la ausencia de Federico en la embajada. Con mis ojos fijos en la trasmisión escuchaban atentamente los comunicados, cuando me sobresaltó la llegada de Ema por uno de los laterales.
—¡Oh!... Gracias a Dios Ema, ¿que es todo esto y lo que se escucha a lo lejos?¿ Dónde están todos?
— pregunté con tono angustiado.
—¡Si señorita, la ciudad es un caos!, el señor Federico salió temprano porque fue llamado de urgencia, dijo al salir que luego se comunicaría con usted.
—¡Está bien Ema!… pero¿ tu vienes de la calle?
—No, solo que en la embajada hay mucho movimiento y hoy se atraso lo cotidiano mucho más.
—Señorita Fátima… — escuché a mis espaldas la voz tímida de Ema.
—¡Si Ema! … ¿qué sucede?
—Me cuesta mucho tener que decirle esto… pero le ruego que no salga de la casa – habitación, fueron ordenes del señor Federico.
Me quedé unos minutos en silencio pensando que tan grave sería todo lo sucedido y cuando reaccioné le dije en tono amable para dejarla tranquila...
— No te preocupes, no me moveré de este lugar, quédate tranquila.
En horas de la tarde tuve una conversación telefónica muy breve con Federico, solo me preocupaba que se encontrara bien. Regresó entrada la noche con una expresión sombría y con claros reflejos de un agotamiento general.
—Hola preciosa —escuché a mis espaldas.
Fue tan grande el abrazo y la expresión de júbilo al escucharlo que fue imposible que de mi rostro no se deslizara una lágrima que no pudo ser evitada ser vista por sus ojos.
—¡Ey…ey … Que sucede!... No vengo de la guerra, ya estoy aquí— tomando mi cara con sus manos y me dio un beso tierno y dulce sujetándome entre sus brazos.—Ven siéntate. Te explicare para que no te angusties. Mi error fue no explicarte cuando me fui. Estamos en una situación de desorden y confusión social. Los últimos acontecimientos desgastaron las relaciones y miles de seguidores, mucho de ellos militantes del partido que lleva el gobierno a Mursi, los Hermanos Musulmanes, salieron a la calle a protestar. Los primeros enfrentamientos se dieron a las 4 de la mañana pero luego fueron incrementándose durante todo el día, motivo por el cual salí temprano y no pude llegar hasta aquí en todo el día.
Las Fuerzas Armadas habían dado un ultimátum a los rebeldes para unirse a las filas de la patria, pero luego cambiaron la estrategia contra la protesta y el resultado es la represión donde el lugar más afectado era Naser. Hay miles de seguidores de Mursi que están acampando hace semanas. Los hospitales no dan a vasto con la gente herida que llega y esto llevó a duras reacciones de los organismos internacionales y de las principales potencias, que habían aceptado con reservas el golpe de estado contra Mursi. Aquí nosotros como embajada debemos informar y comunicarnos con los entes internacionales para dar el parte minuto a minuto. El más terminante fue el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, que pidió liberar inmediatamente a Mohamed Mursi.
Estados Unidos dice estar sumamente preocupado por el derramamiento de sangre y la violencia. Esgrime el secretario de Estado Kerry que ellos tienen la obligación moral y legal de respetar el derecho de los manifestantes de manera pacífica y con libertad de expresión. Del mismo modo se expresó la Unión europea, Gran Bretaña y Francia.
Esta síntesis que te conté, es para que te quede más claro, la población sigue moviliza en reclamo de un cambio real. Esto lo saben los políticos y los militares de los grupos dominantes, sean dictatoriales, islámicos o republicanos. Lo que está a las claras, que este barullo que las Fuerzas Armadas busca es quebrar la rebelión. La mayoría que protestan por el derrocamiento de Mohamed Mursi son islámicos. Mursi acaparó poder y nunca ofreció soluciones a la creciente crisis económica en un país donde la mitad de la población está bajo la línea de la pobreza, pero también es cierto que los militares nunca dejaron el poder en Egipto. Ellos son quienes dan, lo quitan, lo manifiestan y lo hacen conocer por las armas. Esto no cambia Fátima, hace años que se vive así. Perdóname por dejarte sola y sin noticias. Dime que hiciste vos en un día tan largo.
—Federico esto es tu trabajo, ya te dije que yo sigo de turista en medio de esta confusión, soy la que esta descolocada y no debes preocuparte por mí.
—Esta es mi vida chiquita, ¡ no cambia porque esta anarquía se movilice! — dijo el mirándome con sus ojos grandes y azules como queriéndome ayudar a entender que mucho no cambia el panorama en situaciones normales.
Me quede unos momentos en silencio como deseando procesar la información y luego atiné a decirle… cambiando el ángulo de la conversación para distender un poco su día…
—¿Comiste?... Ema dejo unos panecillos y mil hojas preparadas para tí de un sabor exquisito— y me levanté para ir a la cocina cuando él me retuvo de la mano levantándose del sillón junto a mí.
—Sé que no quieres hablar del tema, te asusta el panorama, lo veo en tus ojitos, es tan distinto a lo que estas acostumbrada, solo ámame—Y sus palabras dichas con tanta ternura me desarmaron.
—Eso no tienes que pedírmelo… eres un hombre irresistible— y apoyé mis labios suavemente el los suyos y acaricie su cuello como queriendo aliviar el día cargado de vivencias que había tenido y nos unimos en un beso tierno y profundo.
—Comeré algo ligero después de un baño, necesito sacarme el olor pesado de un día que a mi gusto no terminaba nunca, ¿puede ser?—Sin soltar su mano del contorno de mi cintura esperaba mi respuesta.
—Como usted quiera señor soy su mucama, estaré esperándolo— dije con una sonrisa y con un humor forzado ante la situación actual.
—No quiero que seas mi mucama, quiero que seas mi mujer en la cama.
La respuesta me había dejado sin palabras y mi confusión se reflejó en mi rostro. Él no fue ajeno y dejándome en el medio de la sala, con mi cabeza a mil por hora, desde el marco de la puerta que conducía hacia su cuarto, me tiro un beso con su mano con un guiño de ojo.
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